jueves 24 de abril de 2008

LAS CARABELAS DE CRISTOBAL COLON

Vídeo de las tres carabelas que utilizó Cristóbal Colón en su viaje de 1492.

martes 22 de abril de 2008

TRATADO DE TORDESILLAS

Mapa de las bulas alejandrinas y el tratado de Tordesillas. Fuente: Odisea

División del mundo entre Portugal y España (1494)

Por Pablo Macera

Los viajes y descubrimientos de Colón plantearon un serio conflicto entre Portugal y España. España pretendía que estuvieran bajo su dominio todas las islas, mares y tierras al Occidente del Atlántico.

Portugal a su vez reclamaba el cumplimiento del Tratado de 1481 (anterior a las expediciones de Colón). De acuerdo a ese Tratado pertenecía a Portugal toda la zona al sur de los Azores. Aunque en ésa época nadie en Europa conocía la existencia de América ni lo que había al occidente del Atlántico.

La línea de 1481 resultaba insostenible en 1492 desde el punto de vista de España ante la nueva situación mundial creada por el primer viaje de Colón. Los Reyes Católicos consiguieron que el Papa Alejandro VI (español de nacimiento), expidiera en 1493 unas bulas por las cuales España recibía en concesión las islas recién descubiertas. El Papa compartía entonces las nociones geográficas de su tiempo e ignoraba (como tampoco sabía Colón) que se había encontrado un Nuevo Mundo. Por eso las bulas se refieren a las Islas. El Papa creía que eran de su propiedad las islas al occidente de Europa. De acuerdo a ese principio había otorgado Irlanda al Rey de Inglaterra en el siglo XII y había dado también a Portugal jurisdicción sobre las islas de Madeira, Cabo Verde, y Azores.

La Línea del Papa no fue aceptada por los Reyes Portugueses porque temían que esa Línea pasaba por el medio del Océano y dejaba a Portugal sin tocar isla ni tierra firme.

Por todas esas razones se impuso una negociación directa que incluyó en el Tratado de Tordesillas que permitió a Portugal ocupar legalmente (desde el punto de vista de la legalidad europea) las costas brasileñas de Sudamérica.

En vez de las 100 leguas de la línea papal, Tordesillas fijaba 370 leguas al Occidente de las islas de Cabo Verde como zona de influencia portuguesa. A partir de allí en adelante comenzaba la jurisdicción de España.

Esta línea nunca fue bien recibida por ninguno de los dos países. Hubo duda sobre el modo de contar las leguas (¿marinas, terrestres?. ¿Desde dónde debían contarse?, et.). Fue así como Portugal siguió extendiendo sus dominios en el interior de la Amazonía que teóricamente estaba en la zona española. Mientras que España, a su vez, ocupaba Filipinas durante el siglo XVI, dentro de la zona de influencia portuguesa.


* PABLO MACERA:
Historia del Perú 2.

domingo 20 de abril de 2008

CANCION A CRISTOBAL COLON

Vídeo de la canción a Cristoforo Colombo

EL CUARTO VIAJE DE COLON

"En el cuarto y último viaje, Colón acompañado de su hijo, parte con 4 carabelas. Al intentar desembarcar en “La Española”, el gobernador Obando se opone y tiene que regresar a Jamaica después de haber descubierto América Central. En Jamaica, gracias a la generosidad de su amigo Méndez, regresa a España, donde se entera de la muerte de su protectora la Reina Isabel de Castilla. Colón, desengañado, muere más tarde en Valladolid, el 20 de mayo de 1506." (GUILLERMO ARREDONDO BASSO: HISTORIA DEL PERU DESCUBRIMIENTO CONQUISTA Y VIRREINATO)

VIDEO DEL CUARTO VIAJE DE CRISTÓBAL COLÓN

EL TERCER VIAJE DE COLON

"Sale el 3 de mayo (1498) de San Lúcar de Barrameda, con 6 carabelas. Descubre la isla de Trinidad y llega por primera vez a Tierra Firme. Bordea Venezuela y el encontrar el Orinoco ingresa porque cree haber hallado un paso, después confunde el río con el Ganges. De ahí se dirige a arreglar el entredicho entre Bartolomé y el alcalde de “Isabel”, pero se encuentra que su hermano ha fundado otra capital: Santo Domingo. Colón logra solucionar el conflicto, pero un poco tarde, porque las noticias han llegado a España y don Francisco Bobadilla viene a imponer orden. Toma preso a Colón y lo condice a España cargado de cadenas. En Europa los reyes absuelven al descubridor, pero no le devuelven sus derechos de la Capitulación de Santa Fe." (GUILLERMO ARREDONDO BASSO: HISTORIA DEL PERÚ. DESCUBRIMIENTO, CONQUISTA Y VIRREINATO)

VÍDEO DEL TERCER VAIJE DE CRISTÓBAL COLÓN

EL SEGUNDO VIAJE DE COLON

"El 25 de setiembre del mismo año 93, regresa otra vez a las nuevas tierras. Ahora trae 17 navíos y 1,500 hombres. Cambiando un poco de ruta, llega a las Pequeñas Antillas (Guadalupe, Martinica y Puerto Rico). Busca “La Española” pero encuentra un fuerte destruido. Aquí funda la primera ciudad de tipo español: “Isabel” y organiza la primera colonia encomendándola a su hermano Bartolomé. Después descubre Jamaica, donde se detiene algún tiempo. A su regreso a la “Isabel” se encuentra con novedades: una expedición ha ido a quejarse a España por la mala administración de Bartolomé. Impone orden y regresa a España para justificarse. En la metrópoli es absuelto y autorizado a hacer un tercer viaje." (GUILLERMO ARREDONDO BASSO: HISTORIA DEL PERÚ. DESCUBRIMIENTO, CONQUISTA Y VIRREINATO)

PRIMER VIAJE DE COLON

"Equipados los 3 barcos y preparados los 120 hombres para ocupar esos navíos, de los que le mayor no alcanzaba siquiera al tonelaje de nuestras bolicheras actuales, se hicieron a la mar el 3 de agosto de 1492. Tres días después sufrían el primer accidente: la rotura del timón de “La Pinta”, demorando la reparación hasta el 9 de setiembre, fecha en que parten definitivamente de las islas Canarias rumbo al peligro y el temor.

El 7 de octubre cambia el rumbo hacia el Suroeste, descubriendo por eso Centro América, pues de otra manera se hubiera dirigido a Norte América. El día 10 la tripulación se amotina pidiendo su regreso y ante el pedido de Colón de sólo tres días más, continúan el viaje.

El 12 de octubre se realiza el descubrimiento de las nuevas tierras que Colón denominó San Salvador (cambiado por los ingleses por isla Watling). Ignoraba Colón que había descubierto un nuevo mundo.

Siguió sus exploraciones descubriendo en ese primer viaje la actual isla de Cuba, a la que llamó “Juana” en homenaje a la princesa. Descubre “La Española” (hoy Haití). El 24 de diciembre le ocurre un accidente, la nave mayor, la “Santa María” encalla y se pierde totalmente. Con sus restos se hace un fuerte que se llamó “Navidad” en el que dejó a los tripulantes del barco naufragado, porque en los otros dos navíos no podía transportar a toda la tripulación, más los “Indios” que llevaría a Europa para demostrar “su descubrimiento de las Indias”.

El regreso lo inicia el 4 de enero de 1493. Llega a costas portuguesas, siendo recibido por el rey Juan II, que lo colma de honores. Días más tarde, el 15 de marzo, hace su ingreso al Puerto de Palos, donde partiera 7 y medio meses antes. Los reyes hispanos le otorgaron premios de toda clase hasta el emblema que se leía: “A Castilla y a León, Nuevo Mundo, dio Colón”. "
(GUILLERMO ARREDONDO BASSO: HISTORIA DEL PERÚ. DESCUBRIMIENTO, CONQUISTA Y VIRREINATO)

VÍDEO DE LOS VIAJES DE CRISTÓBAL COLÓN

domingo 13 de abril de 2008

LA CAPITULACION DE SANTA FE


"El documento tiene dos partes: un preámbulo que afecta al descubridor y, en segundo lugar, los cinco puntos siguientes que afectan a los reyes. El preámbulo ha dado mucho que hablar porque es curioso por demás. Dice así: “Vuestras Altezas dan e otorgan a don Cristóbal Colón en alguna satisfacción de lo que ha descubierto en las Mares Océanas y del viaje que agora, con el ayuda de Dios ha de fazer por ellas en servicio de Vuestras Altezas, son las que se siguen.”

Se destaca el ha descubierto porque no es un error en lugar de ha de descubrir como algunos habían creído. Los que aceptan el predescubrimiento consideran que ésta es una prueba documental contundente. La explicación correcta de este término, y por tanto del preámbulo, era que Colón se atribuía descubrimientos y navegaciones por el Océano anteriores a 1492. Como fue el primero (cristiano) que lo navegó y descubrió podía tomar posesión y reservárselo. Sin embargo, al no poder dominarlo por falta de recursos busca unos reyes que lo respalden. Una vez encontrados (Reyes Católicos), les transfiere a ellos la posesión o señorío y estos, a partir de ese momento, pasan a ser señores de las mares océanas y, por lo tanto, pueden corresponder dándole lo siguiente:

1.º El oficio de almirante de la mar océana en todo lo que se descubra o gane. Este oficio será vitalicio y hereditario, equiparando en todo a sus titulares con el almirante mayor de Castilla, don Alfonso Enríquez.
2.º Los oficios de virrey y gobernador en todo lo que él descubra o gane. No se habla de hereditariedad. Para cubrir los cargos, se le reconoce el derecho a proponer terna a los reyes para que éstos escojan.
3.º La décima parte de todas las ganancias que se obtengan dentro de su almirantazgo.
4.º Este capítulo nunca se cumplió, pues estaba condicionado a los precedentes castellanos y aquí no se dieron. Colón pretendía resolver personalmente o a través de sus representantes todos los pleitos derivados del tráfico con las nuevas tierras.
5.º El derecho a contribuir, si así lo deseare, con la octava parte de los gastos de cualquier armada, recibiendo a cambio la octava parte de los beneficios.

Pocos días más tarde (30 de marzo) recibía otro documento (éste no era contrato, sino merced, y por tanto revocable) por el que se daba carácter hereditario a los oficios de virrey y gobernador. También se le concedía el tratamiento de don (privilegio solo de nobles muy relevantes). Resueltas las compensaciones que llamamos privilegios colombinos, sonó la hora de descubrir."

CRISTOBAL COLON EN CASTILLA

"Con mucho en contra, pero sin faltarle tenacidad y fe en sí mismo, llegó a Castilla a principios de 1485. Siete años estuve yo en su real corte, que a cuantos se habló de esta empresa todos a una dijeron que era burla. No todos, habría que matizar.

Tras ser recibido por los Reyes Católicos el 20 de enero de 1486, éstos nombraron una junta de expertos en la que hubo letrados, astrónomos, cosmógrafos, astrólogos y navegantes con el fin de valorar el proyecto descubridor del extranjero. Sucedió que, también aquí, al igual que en Portugal, la ciencia fue contraria.

El futuro descubridor se esforzaba –dice Las Casas- dando razones y autoridades para convencer a los oyentes, aunque callando las más urgentes. Proclamaba lo que todo el mundo sabía, e incluso discrepaba de algunas autoridades casi intocables, sin que él aportara razones de peso, sus razones ocultas. Le volaron la palabra una y otra vez, y todos concordaban que era imposible ser verdad lo que el Almirante decía. Entiéndase: todos los expertos, porque otros que no eran tales, pero sí muy influyentes, creían a este extranjero y lo apoyaron.

Soledad, angustia y mucha necesidad fueron notas características colombianas entre los decisivos años de 1487-88. La indecisión de los reyes, pendientes de la evolución que seguía la guerra granadina, lo retuvo largas temporadas entre Córdoba y Sevilla. En Córdoba alivió su soledad uniéndose a Beatriz Enríquez de Arana, una joven de humilde procedencia que el 15 de agosto de 1488 fue madre de Hernando Colón.

De Portugal le llegaba la inquietud: una carta del rey vecino, toda cortesía y amabilidad, le transmitía el interés regio por entrevistarse con él. Meses después el mundo se enteraba de la hazaña de Bartolomé Díaz doblando el cabo de Buena Esperanza. Y entre espera y espera, la necesidad que acuciaba. Para sobrevivir tuvo que dedicarse a trabajar con sus manos, a su saber y buen ingenio pintando cartas de marear o portulanos que vendía a los navegantes, y a mercader de libros de estampa, es decir, libros de imprenta.

La esperanza que le mantenía no era la voz de la ciencia, sino el apoyo de sus amigos. Los mayores y más constantes benefactores del genovés fueron frailes con influencia ante los reyes. El franciscano Fray Antonio de Marchena, buen astrólogo, y el dominico fray diego de Deza, maestro de príncipe don Juan y confesor del rey, destacaron desde un principio por su apoyo incondicional. Se sospecha que Colón les pudo contar cuanto sabía, sin trabas de ninguna clase, bajo secreto de confesión.

Otro franciscano de La Rábida y dicen que confesor de la reina, fray Juan Pérez, fue decisivo durante los años 1491-92. Tras retener a Colón en la Rábida cuando éste se disponía a abandonar España en busca de otro príncipe, visitó a la reina y la convenció para que mandase reconsiderar el plan colombino.

Además de religiosos, también apoyaron al futuro descubiertos algunos poderosos cortesanos como Luis de Santángel, Juan Cabrero o Gabriel Sánchez, aragoneses ellos y muy activos en los últimos momentos de la negociación.

En suma, habló la ciencia, dijo cuanto tenía que decir –en contra siempre, por supuesto- sobre las imaginaciones colombinas, y de nada sirvió. Al final, fueron los reyes, especialmente el monarca aragonés, los que con una decisión exclusivamente personal y saltándose ciencias y saberes establecidos apostaron por una aventura oceánica.

De igual manera se resolvió en aquella hora final otro de los escollos que había estado flotando desde un principio, y que las Casas nos relata así: hacía más difícil la aceptación de este negocio lo mucho que Cristóbal Colón, en remuneraciones de sus trabajos y servicios e industria, pedía. Era el precio que Colón ponía Descubrimiento. Y, muy a pesar de los monarcas, se aceptó.

Al documento –contrato- donde quedan bien claras las condiciones a que se obligan ambas partes –Corona y Colón- se le conoce como Capitulación de Santa Fe. Fueron firmadas el 17 de abril de 1492, después de una cuidadosa elaboración encargada al secretario aragonés Juan de Coloma y al religioso fray Juan Pérez, en representación respectivamente de los reyes y de Colón."